Tipos de suelos

Los suelos hídricos presentan altas tasas de humedad, llegando incluso al grado de saturación; cuando esto ocurre, se forman esos cuerpos de agua superficiales, ya que el agua no puede drenarse ni infiltrarse. Esto, a su vez, provoca una condición anaerobia en dichos suelos, esto debido a que los espacios disponibles entre las partículas del suelo están rellenos de agua, no obstante, el oxígeno disuelto es tomado por otros elementos del suelo, como azufre o hierro, haciéndolo poco disponible para las plantas, razón por la cual existen todas esas adaptaciones que se mencionaron en entradas anteriores. 

    Los humedales presentan dos tipos de suelo: orgánicos o minerales. Los del primer tipo corresponden a una capa de materia orgánica de unos 50 cm, llamados histosoles, mientras que los minerales se componen de arena, barro, arcilla o mezclas de estos, llamados vertisoles. En estos ecosistemas, el suelo se denomina AC, debido a que la capa mineral presenta la característica de expandirse y contraerse, lo que provoca que se desquebrajen cuando se secan (contracción) debido a que los espacios que estuvieron ocupados por agua ceden ante el peso del material en lugar de contener aire. Debido a este proceso, se observa una mezcla entre materiales por el constante movimiento, de ahí que no tenga un límite establecido y se le llame AC.

    Algunos de los órdenes de suelo de humedales son:

  • Entisoles: suelos de formación reciente, sobre abanicos aluviales, sin horizontes de desarrollo pedogenéticamente (A, B o C), es la capa más afectada por procesos de limpieza, ya que son producto de materiales arrastrados desde las zonas altas hacia las zonas bajas. 
  • Vertisoles: suelos minerales con altos contenidos de arcilla (montmorillonita), que como ya se mencionó, suelen formarse grietas durante la época seca al deshidratarse, presentan coloraciones negruzcas y son muy ricos en nutrientes, alta fertilidad.
  • Histosoles: tienen alto contenido en materia orgánica, mal olor debido a descomposición anaeróbica bacteriana, por esto, son altamente fértiles y se desarrollan en condiciones de saturación de agua.
  • Gleysoles: suelo típico de humedales, de color grisáceo producto de la reducción de los óxidos férricos a sus formas ferrosas, altamente moldeable, están permanentemente encharcados. 
    Para muestrear suelos, es usual el uso del barrero, que se trata de un aparato con forma de tubo, con el que se extraen las capas dependiendo de cuánta profundidad se quiera observar. A la hora de caracterizar un sitio, muchas veces se suele enfocar la mirada en vegetación o en el agua, pero se suele olvidar que el suelo es importante en la constitución de un sitio. Es por esto que determinar el tipo de suelo es clave para realizar un buen reconocimiento de un humedal, especialmente cuando se visita un sitio en época seca y la presencia de un espejo de agua no resulta ser determinante en clasificar un sitio como tal. 








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